Estou relendo a un dos meus poetas preferidos, José Ángel Valente, e quero compartir con vós o que di da escritura no seu libro Mandorla (1980-1982)
“Escribir es como la segregación de las resinas; no es acto, sino lenta formación natural. Musgo, humedad, arcillas, limo, fenómenos del fondo, y no del sueño o de los sueños, sino de los barros oscuros donde las figuras de los sueños fermentan. Escribir no es hacer, sino aposentarse, estar.”
E no mesmo libro, falando da poesía:
Al maestro cantor
“Maestro, usted dijo que en el orbe de lo poético las palabras quedan retenidas por una repentina aprehensión, destruidas, es decir, sumergidas en un amanecer en el que ellas mismas no se reconocen. Hay, en efecto, una red que sobrevuela el pájaro imposible, pero la sombra de éste queda, al fin, húmeda y palpitante, pez-pájaro, apresada en la red. Y no se reconoce la palabra. Palabra que habitó entre nosostros. Palabra de tal naturaleza que, más que alojar el sentimiento, aloja la totalidad del despertar”

Gústame iso de escribir é aposentarse.